
Taller Internacional
Presencial – 14 horas
Colegio Médico del Perú – Auditorio Pedro Weiss: Malecón de la Reserva 791, Miraflores
Tener varias intrincaciones con excluidos sin la fuerza del padre crea perturbaciones psiquiátricas graves. Observaremos que en la familia del enfermo mental el padre es un excluido desde hace varias generaciones, dos como mínimo; y que el enfermo está intrincado en dos generaciones distintas como mínimo, con un mismo secreto, crimen o exclusión. En caso de trastornos leves, como tics o tartamudeo sólo encontraremos una intrincación con una exclusión grave. La meta de la convergencia de intrincaciones sobre una misma persona es la necesidad de reconciliación que tiene el sistema. Esta persona está al servicio de la reconciliación del sistema con los que fueron excluidos por la familia, sean víctimas o perpetradores de un crimen familiar no reconocido ni asumido. La reconciliación entre perpetrador y víctima o entre un excluidor y un excluido es la que más energía de sanación va a aportar a todo el sistema. La persona aquejada de un trastorno mental es una persona totalmente entregada al sistema y salva al resto de la familia de la enfermedad.
Una enfermedad psiquiátrica es un síntoma familiar: toda la familia está intrincada en ese crimen secreto o no asumido en varias generaciones anteriores. La vida de cada uno de la familia de origen del enfermo está bloqueada en la intrincación: El padre está intrincado con los excluidos, la madre con los excluidores, el enfermo con los que cometieron o sufrieron el crimen, y los demás hermanos se van repartiendo entre la lealtad a al padre y la lealtad a la madre. La madre lleva el miedo de la familia de origen de los perpetradores a los que es fiel, miedo a que sean descubiertos. Y para impedirlo impide que nada se mueva.